Cómo prevenir los parásitos intestinales
La buena noticia es que la mayoría de las parasitosis se pueden prevenir con hábitos sencillos. La prevención es, con diferencia, la herramienta más eficaz frente a los parásitos intestinales.
1. Higiene de manos
Es la medida más eficaz y la más subestimada. Lávate las manos con agua y jabón antes de comer y de preparar alimentos y después de ir al baño o cambiar pañales. Mantén las uñas cortas y limpias, especialmente en los niños, que son más propensos a la reinfección por oxiuros.
2. Agua segura
El agua es una vía frecuente de contagio de protozoos como la Giardia o las amebas. Si no tienes certeza sobre su potabilidad, bebe agua embotellada, hervida o debidamente tratada. Ten especial cuidado en zonas rurales o durante los viajes.
3. Lavado y cocción de alimentos
- Lava bien frutas y verduras con agua segura, sobre todo las que se comen crudas.
- Cocina la carne —en especial de cerdo y res— hasta que esté bien hecha, para inactivar posibles larvas de tenia.
- Evita el consumo de alimentos de procedencia dudosa o expuestos sin protección.
4. Higiene en el hogar
Cuando hay un caso confirmado de oxiuros, conviene lavar la ropa de cama y la interior con agua caliente, ventilar y limpiar las superficies de contacto frecuente. Esto ayuda a cortar el ciclo de reinfección dentro de la familia.
5. Mascotas y viajes
Mantén al día la desparasitación de tus mascotas y recoge sus heces con higiene. Al viajar a zonas de mayor riesgo, extrema las precauciones con el agua y los alimentos. Estos hábitos, sumados a una buena alimentación, son la base de la prevención; el resto lo explicamos en qué son los parásitos intestinales.